12 may. 2013

Los indignados incorporan nuevas demandas nacidas al agravarse la crisis

Movimiento 15-M hace dos años, cuando las autoridades pusieron fin a las acampadas de la Puerta del Sol madrileña
"Nos vamos, pero volveremos”. Esa fue la despedida de los portavoces del Movimiento 15-M hace dos años, cuando las autoridades pusieron fin a las acampadas de la Puerta del Sol madrileña. Han vuelto, y ayer se concentraron en más de 20 ciudades españolas con lemas similares a los de su nacimiento, contra los partidos y las instituciones, aunque con el complemento de las demandas y las denuncias concretas derivadas de los recortes que han tomado cuerpo en este bienio en España.
De la indignación a la rebelión: escrache al sistema. Ese fue el lema con el que convocaron a salir a las plazas y a las calles, en las que se apreció esa incorporación de plataformas y mareas que lideran revindicaciones sectoriales: educación, sanidad, afectados por las hipotecas y por la adquisición de preferentes, entre otras. Todas estuvieron presentes en las manifestaciones.

Esta sectorialización fue la novedad y el elemento que más satisfacción produjo a los organizadores. Los partidos políticos y el Gobierno reconocen su influencia, que les ha removido sus conciencias, su programa y su acción. ¿Quién habló de transparencia en los partidos, del cambio de la Ley Electoral, de la Ley Hipotecaria?, recordaban ayer portavoces del 15-M. Ellos, en efecto, hace dos años alzaron esas banderas y demandas y por voluntad propia, en unos casos, y a la fuerza en otros, estos han sido temas que han marcado el día a día político desde entonces. El desapego y el rechazo que el movimiento de indignados mostró hacia los políticos se han visto además continuamente avalados por las encuestas de opinión.

Fuente: elpais.com