9 jul. 2011

Venezuela Líder del grupo B


Esta Copa América se ha destapado como la rebelión de los modestos. Y ahí, Venezuela es la gran sensación. La 'Vinotinto' ganó a Ecuador merecidamente gracias a un golazo de César 'El Maestrito' González y se situó líder del grupo B a falta de una jornada. Mucho se tienen que torcer las cosas para que Venezuela no esté en cuartos de final. Para ver a Ecuador, hará falta un milagro.
Algo parecido ha surgido en tierras venezolanas para llegar a lo logrado en esta Copa América. Ha pasado de ser una mera comparsa en el fútbol sudamericano a competir con cualquiera. Y lo que es mejor aún, lo hace con una apuesta atractiva, tratando bien el balón y apostando por un fútbol técnico sin conservadurismos. En el lado opuesto, La Tri, un combinado que siempre promete mucho pero que pocas veces cumple. Anárquico, individualista, irrespetuoso en el colectivo y sin una cohesión visible. Parecen un grupo de amigos que se han juntado después de mucho tiempo sin verse para jugar una 'pachanga'.
Ahí radica la diferencia entre uno y otro, en la conciencia del trabajo colectivo. Porque el partido tuvo, hasta los últimos veinte minutos, más bien poco. Equilibrado, sujetado por el respeto mutuo y el miedo a ser sorprendido, el partido tuvo tres cuartas partes para olvidar. A rescatar un único remate de Vizcarrondo a la salida de un córner que pudo acabar en gol.
Cuando el choque entró en su fase decisiva, Venezuela mostró más ambición. Combinaba con acierto pero se atascaba en las cercanías del área. Entonces, apareció César González. El 'Maestrito' soltó un precioso disparo con el exterior del pie que avanzó con un efecto delicioso hacia la meta de Elizaga. El meta de La Tri sólo pudo acompañar el balón con la mirada y la boca abierta. Asombrado como el resto de presentes.

El escenario del partido sufrió una modificación forzosa. Ecuador buscó aire fresco con Montaño y Quiroz y acongojó a la 'Vinotinto' en una espectacular jugada de Caicedo que el delantero ecuatoriano desaprovechó de manera inesperada. La angustia era más una sensación que una realidad porque el ataque de La Tri era alocado y con muy pocos fundamentos. Aún así, Farías reanimó la entraga de la 'Vinotinto' con piernas nuevas. Rondón, Meza y Di Giorgi reagruparon al equipo y Venezuela transitó con una tensa calma hacia el liderato. Los de Farías ya pueden soñar con los cuartos de final. Se lo han ganado.