19 jun. 2011

portaaviones ruso

El único portaaviones con que cuenta la Armada rusa en la actualidad "Almirante Kuznetsov" será sometido a una profunda modernización. Según informaciones de la Marina de Guerra rusa, se espera que el buque sea colocado en los astilleros en 2012 y, tras el término de los trabajos, vuelva al servicio en 2017.


El "Almirante Kuznetsov" ha tenido una historia un tanto peculiar hasta adquirir su actual nombre, tanto, que en Occidente también es conocido como el barco de los mil nombres. La embarcación fue proyectada en 1982 con el nombre de "Leonid Brezhnev", en 1985 fue botada como Riga, un par de años después cambió a Tbilisi y, finalmente, en 1990 adquirió su denominación final.

El buque entró en servicio activo en 1991 y resultó de mucha utilidad para en la asimilación de las técnicas de aviación en cubierta, el desarrollo de diversas maniobras tácticas y en las simulaciones de combate con portaaviones enemigos.

Durante estos años se estaba considerando la opción de su retirada del servicio. Era un unicum, una rara avis que no formaba parte de ninguna fuerza defensiva ni de choque. Era un lujo con poca utilidad. Se intentó venderlo como chatarra a finales de los años 90. Entonces, apenas abandonaba el puerto y resultaba un lastre económico para la flota. Fueron sus horas más bajas.

Sin embargo, con la mejora de la situación en Rusia, mejoraron también sus perspectivas de futuro. Se efectuaron las reparaciones necesarias en el motor de propulsión y en otros sistemas que lo devolvieron al estado operativo. El "Almirante Kuznetsov" volvía a salir a la mar con regularidad y a participar en diversas maniobras.

Sin embargo, hace unos cinco años el Ejército volvió a plantear la necesidad de contar con una flota de portaaviones. Era un cambio de política militar que modificaba radicalmente el papel del "Almirante Kuznetsov". Era sencillamente básico que siguiera en activo. Serviría como banco de pruebas y ejercicios para el mantenimiento y formación de un equipo de especialistas en aviación embarcada.

Además, la necesidad de subsanar algunos defectos del diseño, revelados durante el curso de las reparaciones, llevó a la idea de realizar una exhaustiva modernización. Volvieron a circular rumores de que el portaaviones sería llevado al astillero en el 2010 ó en el 2012, rumores que, por fin, se han confirmado.
Aunque no disponemos de datos exactos sobre los cambios que se van a llevar a cabo, según algunas informaciones filtradas, podemos hacernos una idea del perfil de la nueva versión  del portaaviones que saldrá de los astilleros en el 2017.

Ante todo, se sabe que el viejo y problemático motor de calderas alimentadas por fuel será sustituido por uno de turbinas de gas o uno nuclear. El armamento de a bordo será completamente actualizado. Se eliminarán las lanzaderas de misiles Granit que hay instaladas. La reestructuración del espacio interno de la nave aumentará el tamaño del hangar hasta los 5 mil m2, con lo cual se incrementará la capacidad de transporte de aviones.

La defensa antiaérea del "Almirante Kuznetsov" se verá reforzada con la sustitución del antiguo sistema Kinzhal por uno de nueva generación con 80 ó 120 misiles de alcance medio. La defensa antiaérea de corto alcance se conseguirá con la versión naval del sistema Pantsir (de 4 a 6 instalaciones de cañones antiaéreos).

Los nuevos sistemas de armamento estarán coordinados electrónicamente por los modernos sistemas BIUS Sigma, presentes en todos los buques de última generación de la Marina, y que garantizan un extraordinario nivel de interconexión.

Finalmente, es de esperar la aparición de una catapulta de lanzamiento en la nave. Teniendo en cuenta que no se va a renunciar al trampolín de despegue, una ó dos catapultas sí podrían ser instaladas en el puente lateral, como se planeaba hacer en el portaaviones soviético Ulianovsk. Las catapultas de vapor ya se probaron en la URSS y un prototipo ya fue ensayado con éxito en el centro de entrenamiento NITKA.

La elección del tipo de catapulta se hará en función del sistema de propulsión del buque. Las catapultas de vapor necesitan de un propulsor de energía nuclear para funcionar. Si se opta por un motor de turbinas de gas, la única elección será instalar catapultas electromagnéticas que habría que diseñar desde cero, comprar... o copiarlas ilegalmente.

Lo único claro es el tipo de aviones que llevará el "Almirante Kuznetsov". Estos serán los nuevos modelos del MIG 29 K, de los que ya se han encargado 26 unidades, y algunos helicópteros. Además de estos aparatos, se podría esperar la aparición en el hangar de los nuevos cazas de quinta generación T-50, en su versión para portaaviones. Hoy, todavía no existen, pero en el momento en que el buque esté listo para ser botado de nuevo, y eso no será antes del 2020, una docena de esos aviones ya estarán construidos.