27 may. 2011

Siguen bombardeos sobre Trípoli mientras Moscú mediará


El rugido de los aviones de combate se oyó antes de que una fuerte detonación sacudiera al sector hacia las 11:20 p.m. (hora local). El gobierno libio había anunciado el jueves que ha pedido a la Organización de Naciones Unidas y a la Unión Africana que fijen una fecha y hora para el cese del fuego.

Trípoli.- Cinco fuertes explosiones sacudieron el jueves por la noche el sector donde se halla la residencia del coronel Muamar Gadafi, no lejos del centro de la capital libia, pese al anuncio en el día de que el régimen libio está dispuesto a un alto el fuego. 

El rugido de los aviones de combate se oyó antes de que una fuerte detonación sacudiera al sector hacia las 11:20 p.m. (hora local), seguida de otras cuatro, minutos después, constató un periodista de la AFP. 

El sector de Bab Al Aziziya, residencia del coronel Gadafi ya fue objeto de ataques de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en la noche del lunes al martes y martes por la noche. 

El gobierno libio había anunciado el jueves que ha pedido a la Organización de Naciones Unidas (ONU) y a la Unión Africana que fijen una fecha y hora para el cese del fuego, pero descartando de nuevo un alejamiento de Muamar Gadafi del poder. 

"Hemos pedido a Naciones Unidas y a la Unión Africana fijar una fecha y una hora precisas para un cese del fuego, enviar observadores y tomar las disposiciones necesarias" para el cese de los combates, declaró el jefe del gobierno libio Baghdadi Al Mahmudi, en conferencia de prensa. 

Libia anunció en varias oportunidades un cese del fuego, que no respetó sin embargo, según las capitales occidentales. 

El primer ministro indicó que "los cese del fuego anunciados por el régimen no fueron respetados por todas las partes". Esta vez, el régimen "es serio en su propuesta de cese del fuego, que debe coincidir con un cese de los combates de todas las partes y en especial de la OTAN", dijo. 

Al-Mahmudi descartó la salida del poder del coronel Gadafi. "Muamar Gadafi está en el corazón de los libios, si él se va, los libios se van con él", indicó, precisando que Guía es el símbolo del país y no es responsable del ejecutivo libio o de la política extranjera libia. 

Por su lado los dirigentes del G8 que se reúnen este jueves y viernes en Deauville (noroeste de Francia) instarán al dirigente libio Muamar Gadafi a cesar la violencia y expresarán su apoyo a una solución política, según el proyecto de declaración obtenido por la AFP. 

"Exigimos el inmediato uso de la fuerza contra los civiles por parte del régimen de Gadafi y apoyamos una solución política que refleje la voluntad del pueblo libio", dirán los líderes de los ocho países más industrializados del mundo, según el documento obtenido antes del inicio oficial de la cumbre. 

En este marco, Rusia afirmó el jueves en Deauville que Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, así como Libia, por su lado, le han pedido que actúe como mediador en el conflicto, según indicó una portavoz del presidente ruso Dimitri Medvedev. 

"Se le ha pedido a Rusia que asuma el papel de mediador para solucionar la situación en Libia", indicó la portavoz Natalia Timakova en la Cumbre del G8. 

El diario británico The Independent había informado el jueves que Baghdadi Mahmoudi se disponía a enviar un mensaje a los dirigentes internacionales para proponerles un alto el fuego inmediato bajo el control de la ONU. 

Según una fuente gubernamental británica citada por The Independent, los países occidentales podrían aceptar un alto el fuego a condición de que el coronel Gadafi parta hacia el exilio. 

"La futura Libia será radicalmente diferente a la que existía hace tres meses", afirmó Baghdadi Mahmoudi en la carta de la que el diario publicó algunos párrafos. "Ese fue siempre nuestro proyecto. Pero ahora debemos acelerar el proceso", añadió. 

"Paro para hacerlo debemos poner fin a los combates, empezar a hablar, entendernos sobre una nueva constitución y crear un sistema de gobierno que refleje la realidad de nuestra sociedad y que a la vez sea conforme a las exigencias de un gobierno moderno", añadió el jefe del gobierno libio. 

El presidente norteamericano, Barack Obama y el primer ministro británico, David Cameron, se comprometieron el miércoles en Londres a mantener la presión militar sobre el régimen libio. 

Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, reiteró su llamamiento a las autoridades libias en favor de un "verdadero alto el fuego" y "negociaciones serias" sobre la transición política. 

Al mismo tiempo la Unión Africana llamó a la OTAN a cesar sus bombardeos, tras la minicumbre sobre el tema en Addis Abeba. 

Del lado de los rebeldes, el jefe de la delegación del Consejo Nacional de Transition (CNT) en esa minicumbre, abogó también por una "solución pacífica para la crisis" al mismo tiempo que defiende los ataques de la OTAN. 

La revuelta en Libia ha causado miles de muertos según el procurador de la CPI, y obligó a huir a unas 750.000 personas, según la ONU.