20 may. 2011

Obama llama a un acuerdo entre Israel y Palestina basado en las fronteras de 1967

Fue durante su discurso sobre Oriente Medio. También dijo que el pueblo palestino tiene derecho a un "Estado soberano".

Con las revueltas en el mundo árabe aún frescas, el presidente de EE.UU., Barack Obama, llamó hoy por primera vez en público a un acuerdo entre israelíes y palestinos basado en las fronteras de 1967.

En su discurso sobre Oriente Medio, Obama dijo que "las fronteras de Israel y Palestina deben basarse en las líneas de 1967" con "intercambios acordados mutuamente", lo que representa un apoyo a las demandas de los palestinos sobre su futuro Estado.

"La comunidad internacional está cansada de un proceso sin fin que no produce un resultado", agregó Obama y pidió "una paz duradera que ponga fin al conflicto y resuelva todas las demandas".

Con la "primavera árabe" a la vuelta de la esquina, Obama insistió que la paz entre palestinos e israelíes "es más urgente que nunca". Y pidió no desaprovechar este "momento de oportunidad".

En su discurso sobre los movimientos de agitación civil en el mundo árabe, pronunciado en el Departamento de Estado, Obama aseguró que "EE.UU. cree que las negociaciones deben resultar en dos Estados, con fronteras permanentes palestinas con Israel, Jordania y Egipto, y fronteras permanentes israelíes con Palestina".
"Las fronteras de Israel y Palestina deben basarse en las líneas de 1967 con intercambios acordados mutuamente, de modo que se establezcan fronteras seguras y reconocidas para ambos Estados", subrayó el presidente estadounidense.

"El pueblo palestino debe tener derecho al autogobierno, y a alcanzar su potencial, en un Estado soberano y contiguo", declaró.

El presidente estadounidense advirtió a los palestinos contra los "esfuerzos por deslegitimizar Israel", que "acabarán en fracaso", y se refirió de modo específico a la votación prevista para septiembre en la ONU con el fin de aprobar y respaldar un Estado palestino.
"Actos simbólicos para aislar a Israel en la ONU en septiembre no crearán un Estado independiente", explicó Obama, quien también instó por su parte a Israel a "actuar con osadía para lograr una paz duradera" y terminar con un conflicto que lleva décadas.

"El sueño de un Estado judío y democrático no se puede lograr mediante una ocupación permanente", apuntó Obama al gobierno de Tel Aviv. No es un dato menor. El mandatario se reunirá mañana con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la Casa Blanca para hablar sobre las negociaciones de paz.

"El statu quo es insostenible e Israel también debe actuar con decisión para promover una paz duradera", agregó Obama.

El mandatario hizo hincapié en que las negociaciones entre israelíes y palestinos deben comenzar con las cuestiones de territorio y seguridad.

En su discurso, también abordó en general las exigencias de cambio que se multiplican en los países árabes desde enero pasado y que hayan llevado a la caída de varios líderes como Hosni Mubarak en Egipto o Zine al Abidine Ben Alí en Túnez y aseguró que para su país será "una prioridad" promover "un cambio que haga progresar la autodeterminación y las oportunidades" en Oriente Medio y el Norte de África.

Los acontecimientos de los últimos seis meses "demuestran que las estrategias de represión ya no funcionan" y el cambio "no se puede denegar", indicó Obama en un discurso en el que expuso la política de su país hacia la región a la luz de los procesos de agitación y tras la muerte del líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden.

En su discurso, Obama reafirmó que Medio Oriente es un lugar complejo y que cada país exige una respuesta diferente a las demandas de su pueblo, pero dejó en claro que el apoyo estadounidense a la democracia es la punta de lanza de su política exterior.

Hasta último minuto, según informan los diarios de Estados Unidos, los asesores de Obama debatieron intensamente sobre cómo Obama debía abordar el conflicto entre palestinos e israelíes. Un alto funcionario del gobierno le dijo al New York Times que el staff del presidente estuvo dividido sobre si debía respaldar o no formalmente las fronteras de Israel anteriores a 1967 como punto de partida para las negociaciones sobre un Estado palestino.

Antes de terminar, Obama hizo referencia a la violenta represión en Siria, e instó al presidente Bashar al Assad a "liderar el cambio" o abandonar el poder. También reclamó un "auténtico" diálogo político en Bahrein e insistió en que el presidente yemení, Alí Abdulá Saleh, debe hacer realidad su compromiso de transferir el poder.