3 may. 2011

Muerte de Osama Bin Laden

El Presidente reconoció no haber participado en la operación, pero expresó su satisfacción por la caída de Bin Laden


El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, reconoce que Pakistán no participó en la operación que acabó con la vida de Osama bin Laden, pero insiste en que aun así la muerte del líder de Al Qaedaha causado una gran "satisfacción" en su país
En un artículo de opinión en el diario "The Washington Post" de hoy, Zardari sostuvo que era una sorpresa descubrir que Bin Laden se había instalado en una cómoda zona residencial en las cercanías de Islamabad e insistió en que Pakistán está tan comprometido con la guerra contra el terrorismo como el propio Estados Unidos


"Pakistán, quizá la primera víctima del terrorismo del mundo, se une a los otros blancos de Al Qaeda -los pueblos de EEUU, Gran Bretaña, España, Indonesia, Afganistán, Turquía, Yemen, Kenia, Tanzania, Egipto, Arabia Saudí y Argelia- en nuestra satisfacción ante el hecho de que la fuente del mayor mal del nuevo milenio se haya apagado y se haya hecho justicia para con sus víctimas", escribe Zardari. 

"Aunque los acontecimientos del domingo no suponían una operación conjunta -continuó- había una década de cooperación y de una relación de socios entre EEUU y Pakistán que desembocó en la eliminación de Osama bin Laden como una amenaza constante al mundo civilizado". 

"Y a nosotros en Pakistán nos ocasiona algo de satisfacción el hecho de que nuestra ayuda temprana en la identificación de un mensajero de Al Qaida al final llevara a ese día", agrega el presidente paquistaní en el artículo, titulado "Pakistán puso su parte". 

Zardari señala que "tan sólo unas horas después de la muerte de Bin Laden, los talibanes culparon al gobierno de Pakistán y reclamaron venganza contra sus líderes, y específicamente contra mí, como el presidente de la nación". 

Insiste en que "Pakistán ha pagado muy caro su oposición al terrorismo. Han muerto más soldados nuestros que de todos los países de la Otan juntos". 

Zardari recuerda también que su propia familia ha sido blanco del terrorismo ya que "los terroristas asesinaron a la más grande líder nuestra, la madre de mis hijos" (en alusión a su esposa, la ex primera ministra Benazir Bhutto, muerta en un atentado en diciembre de 2007). 

"Algunos en la prensa estadounidense han sostenido que a Pakistán le faltaba entrega en la campaña contra el terrorismo, o aún peor, que éramos falsos y de hecho protegíamos a los terroristas que afirmábamos perseguir", señala el presidente paquistaní. 

"Puede que semejantes conjeturas sin fundamento constituyan noticias llamativas, pero no se corresponden con los hechos. Pakistán tenía tanto motivo como el que más para detestar a Al Qaeda. La guerra contra el terrorismo es tanto una guerra de Pakistán como de Estados Unidos", afirma Zardari.