22 may. 2011

Creyentes perplejos, pues el sábado no se acabó el mundo


Los seguidores de un comunicador evangélico estadounidense que declaró que el sábado sería el fin del mundo se encuentran desconcertados ante el fracaso de la predicción.
El sábado transcurrió sin ningún percance.
El autor de la predicción, el evangelista Harold Camping, no ha sido visto desde que se cumplió la fecha. Medios de comunicación estadounidenses reportaron que Camping no ha contestado las llamadas ni los mensajes de correo electrónico.
Camping había pronosticado que Jesucristo volvería a la Tierra el sábado 21 de mayo.
También había dicho que en esa fecha los verdaderos creyentes entrarían en extásis ("raptured") y serían llevados al cielo.
Según su predicción, los textos bíblicos indicaban que un enorme terremoto el sábado marcaría el comienzo de la destrucción del mundo, y que hacia el 21 de octubre todos los no creyentes estarían muertos.
"No entiendo por qué... No entiendo por qué nada ha pasado", dijo Robert Fitzpatrick, un trabajador retirado de una agencia transportista, quien gastó parte de sus ahorros para publicitar la predicción.
"No puedo decir cómo me siento ahora mismo. Obviamente, no lo entendí correctamente porque todavía estamos aquí", agregó.
Otros creyentes dijeron que la tardanza era una prueba más de Dios para perseverar en la fe.
El diario estadounidense The Washington Post reportó que se habían establecido líneas telefónicas de prevención de suicidio, en caso de que los creyentes cayeran en depresión luego de que el apocalipsis no se cumpliera.