20 may. 2011

Autorizan al gobierno de Benghazi para apresar a Gadafi

La fiscalía de la CPI solicitó el pasado lunes el arresto de Gadafi, así como los de su hijo Saif al Islam y el jefe de la inteligencia militar, su cuñado Abdulá el Senusi, a los que acusa de crímenes de lesa humanidad supuestamente cometidos después del pasado 15 de febrero en Libia, durante las protestas de insurgentes contra el régimen dictatorial.


La Haya.- El fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, dijo hoy que el gobierno transitorio rebelde de Benghazi tiene facultad para ejecutar la orden de arresto contra el líder libio Muamar Gadafi, una vez sea emitida por los jueces de La Haya. 

Ocampo declaró que "hay ciertos países que están reconociendo legitimidad a este gobierno en Benghazi, el cual quiere arrestar a Gadafi y va a solicitar ayuda internacional para conseguirlo", destacó Efe. 

El fiscal argentino destacó la importancia de que sean los mismos libios quienes encabecen el proceso de detención de Gadafi porque "es la única forma de hacerlo con el consenso mundial". 

Sobre la posibilidad de que quien acabe liderando la captura sea un lugarteniente del propio dictador, Ocampo se mostró convencido de que el terror difundido por Gadafi se volverá contra él porque "la gente en Libia está perdiendo el miedo". 

"Gadafi no confía en nadie, tiene un poder absoluto y lo aplica a través de su familia... Esto que fue su poder va a ser su ruina", afirmó. 

Ocampo aseguró que, aun en el supuesto de que el coronel abandonase el poder para dar paso al proceso democrático en su país, la CPI seguiría adelante con la causa, a menos que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobase una nueva resolución para anularla. 

A este respecto, aclaró que la CPI "no tiene ninguna discrecionalidad política" y que "la única forma de hacer bien su trabajo" es mantenerse al margen de las cuestiones de esa naturaleza. 

La fiscalía de la CPI solicitó el pasado lunes el arresto de Gadafi, así como los de su hijo Saif al Islam y el jefe de la inteligencia militar, su cuñado Abdulá al Senusi, a los que acusa de crímenes de lesa humanidad supuestamente cometidos después del pasado 15 de febrero en Libia, durante las protestas de insurgentes contra el régimen dictatorial en el país.